Mi muy querida y amada hija, presta atención ahora. Por favor tranquiliza a todos Mis hijos porque la Fe asegurará su salvación. Eso es todo lo que importa ahora.
El amor por Mí y del uno al otro, será su ruta al Paraíso.
Si se aman el uno al otro de la manera en que Yo les amo, debe ser incondicional. Deben aceptar las faltas de cada uno. Perdonen, hijos. La lucha no proviene del Cielo, ésta es causada por el Engañador para crear perturbación.
Levántense ahora y recen, recen, recen por Mi Gran Misericordia, que el tiempo está casi sobre ustedes.
Los preparativos están ahora completos.
Ahora simplemente esperen.
Preparen sus almas y recen unos por otros. Solo acepta Mi Santa Voluntad, hija Mía.
No pidas explicaciones, sigue Mis instrucciones y muestra obediencia todo el tiempo. No caigas dentro de las trampas que han sido preparadas para ti, para alentarte a que caigas. Satanás quiere que caigas, así es que él te va a tender trampas, pero Yo debo recordarte otra vez, que te mantengas en silencio. Sufre cualquier indignación, con la mirada hacia abajo en completa humildad.
Imítame, hija Mía, en todo lo que haces. Una vez que lo hagas, satanás no podrá implicarse contigo exitosamente.
Ve ahora y espera, porque vengo pronto.
Tu amado Jesús,
Salvador y Redentor de toda la Humanidad