Mi muy querida bienamada hija, muchos de Mis hijos serán ahora salvados por las oraciones y el sufrimiento de Mis queridos seguidores, cuyo amor por Mí sobrepasa lo que conoce la mayoría de la Humanidad.
En este período de intensidad sigo resistiendo y confío en Mis seguidores para ayudarme a salvar almas. Muchas de estas almas no sobrevivirán el Acto de Mi Divina Misericordia y morirán en pecado mortal. Muchísimos de ustedes han respondido a Mi llamada con tanta obediencia y generosidad de corazón. Me traen gran consuelo. Les bendigo, Mis queridos seguidores, y les pido que continúen orando por las almas de los demás.
A toda la Humanidad se le dará pronto el don de Mi Misericordia.
Ninguno fallará en comprender la Verdad de Mi Existencia, pero no todos querrán acogerme incluso cuando la Verdad les sea revelada. Ellas son las almas que Yo anhelo. Estas son las almas extraviadas por quienes Mi bienamada Madre derrama lágrimas. Estos son los pecadores que deben de ayudarme a salvar, porque Yo quiero salvar a todos los hijos de Dios.
Recen y únanse para ayudarme a reunir a cada una de las almas, mientras entramos por las Puertas del Nuevo Paraíso.
Cruzada de Oración (35): Oración para que las almas entren al Paraíso:
“Oh Jesús mío, ayúdame a ayudarte a salvar al remanente de Tus hijos en la Tierra. Pido que, a través de Tu Misericordia, rescates del espíritu de la oscuridad las almas. Acepta mis pruebas, sufrimientos y penas en esta vida, para salvar almas del fuego del Infierno. Lléname con las Gracias para ofrecerte estos sufrimientos con amor y alegría en mi corazón, para que así todos nosotros nos unamos como uno solo en amor por la Santísima Trinidad y vivamos Contigo, como una sola Santa Familia en el Paraíso. Amén.”
Hijos, ustedes saben cuánto los amo. Ustedes que me conocen, entenderán lo profundo de Mi dolor y sufrimiento por el número de personas que rechazan Mi Mano de Misericordia. Solo ustedes, a través de sus oraciones, pueden ayudar a estas almas y de esta manera traerme el consuelo que Yo deseo.
Manténganse ahora cerca de Mí. No pasará mucho tiempo. Sean pacientes y recen. Relájense, sientan Mi amor. Todo estará bien.
Su amado Jesucristo