Mi muy querida bienamada hija, la Humanidad debe saber que el tiempo para que me presente a un mundo descreído, no está lejos.
Todos los hijos de Dios que son devotos creyentes, deben ahora, por su lealtad a Mí, su amado Jesús, ayudarme a preparar el mundo para Mi Segunda Venida. Por lo que mucho tiempo ha sido ya concedido para atraer a las almas de regreso a Mi Sagrado Corazón.
Esto fue importante porque, sin este tiempo, muy pocas almas serían capaces de entrar a Mi Nuevo Paraíso.
Insto a todos aquellos, en Mi Santo Nombre, que me permitan guiarles para ayudarles a proclamar la Verdad de Mis Enseñanzas, en cada rincón del mundo.
Prediquen primero Mis Enseñanzas sencillas.
El amor al prójimo, es esperado de todos aquellos que dicen que son seguidores Míos.
Hablen solo de Mi Segunda Venida.
A cualquiera que los denuncie, recuérdenle que Mi Promesa de venir otra vez en Gloria, para juzgar a los vivos y a los muertos, está por ser cumplida durante la vida de esta generación.
Mi Espíritu Santo, inundará las almas de aquellos a quien ustedes impartan Mi Santa Palabra.
Pero primero, deben pedirme esta Gracia especial. Antes de que Yo les autorice hacer esta sacratísima Obra/Trabajo, les llamo para que me pidan que les déesta Gracia a través del rezo de esta Cruzada de Oración
Cruzada de Oración (48) Oración para pedir la Gracia para Proclamar la Segunda Venida de Cristo:
“Oh Jesús mío, concédeme la Gracia de proclamar Tu Santa Palabra a toda la humanidad, para que las almas puedan ser salvadas.
Derrama Tu Santo Espíritu sobre mí, Tu humilde siervo, para que así Tu Santa Palabra pueda ser escuchada y aceptada, especialmente por aquellas almas que más necesitan Tu Misericordia. Ayúdame a honrar Tu Santa Voluntad en todo momento y a nunca ofender o condenar a aquellos que rechazan la Mano de Tu Misericordia. Amén.”
Vayan ahora, Mi Ejército, porque les ha sido dada la armadura que necesitan para convertir a la Humanidad.
Ustedes serán ridiculizados en su misión, insultados y desafiados.
Sepan que cuando esto suceda, serán ustedes verdaderamente hijos de Dios.
No teman, porque Yo les daré la fortaleza para superar tales obstáculos.
Yo les guiaré el camino entero. Vayan en paz y amor.
Su amado Jesús